Con P de performance y pintura: Marina Abramovic y Julio Vaquero

Hoy comienza un puente larguísimo (si has decidido tener vacaciones el lunes!). En caso que te quedes en Madrid, te propongo dos exposiciones radicalmente distintas, esperando que alguna de ellas te interese.

Por lado, Marina Abramovic con una selección de obras históricas e imprescindibles de su trayectoria.

Por otro, Julio Vaquero con el proyecto más ambicioso de su carrera a partir de magistrales dibujos y esculturas.

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Marina Abramovic. Selected early works

Marina Abramovic (Belgrado, 1946) es para muchos la artista de ‘performances’ más importante del mundo.

Este mes ha estado en Madrid con motivo de la representación en el Teatro Real de la ópera Life and death of Marina Abramovic que representa junto a William Dafoe. Si no pudiste verla, tendrás otra oportunidad en junio en Basel durante la celebración de ART BASEL. Puedes encontrar tickets aquí.

Con este motivo podemos disfrutar de una miniretrospectiva de su obra en la capital. Me ha gustado muchísimo porque recupera tres de sus primeras performances de los años `70, dos de ellas mostradas en televisores de la época acentuando el carácter vintage de la expo.

Vista de la exposición con `Art must be beautiful, artist must be beautiful 1975-2010¨ al fondo

Desde sus comienzos se preocupó por documentar su labor, dado el carácter efímero de la performance, sin imaginar la relevancia que a día de hoy tienen la fotografía y el vídeo en el mercado del arte.

Abramovic explora los límites del cuerpo, utilizando el suyo como campo de experimento.

 

Así en ‘Rythm 10, 1975’ documentada en unas fantásticas fotografías, juega a una especie de ruleta rusa clavando cuchillos entre los dedos de sus manos de forma rítmica, en dos secuencias que trata de hacer exactas.

Junto a ella el vídeo ‘Breathing in/Breathing out with Ulay (1978)’: Marina intercambia dióxido de carbono con Ulay, su pareja artística y sentimental durante dos décadas. Es un beso tóxico de 17 minutos que termina con el desmayo de ella.

Además, ‘Art must be beautiful, Artist must be beautiful’, 1975-2010 en la que equipara la belleza del arte a la del propio artista cepillando enérgicamente su pelo.

Galería La Fábrica. Hasta el 2 de junio.

Julio Vaquero. El final de las apariencias

Julio Vaquero (Barcelona, 1958) vuelve a Madrid 8 años después de su última muestra, con la exposición más ambiciosa de su carrera.

Excelente pintor realista y figurativo, da un paso más al hacer de los elementos que hasta ahora le servían de modelos de sus dibujos esculturas exentas. Así podemos disfrutar de todo el mundo que ha formado parte del proceso, modelo y resultado.

Toda la muestra surge a partir de una instalación formada por tres esculturas en resina, fibra de vidrio, pintura y alquitrán en las que el dorado y el negro las convierten en auténticas joyas decadentes.

Sus dibujos son fantásticos, realizados en lápiz graso y aguada sobre papel, reflejando el natural de una forma extraordinaria y aparentemente inacabada.

Me gusta la manera que tiene de reflejar un mundo de interiores decadentes, rico en matices, con muebles ocultos bajo grandes telas. Elegantísimos.

Estupendo ¨Largas sombras en la pared de oro, 2011¨.

Galería Fúcares, hasta el 2 de junio.