Oliver Beer. Oma

Oliver Beer hace un sentido homenaje a su abuela en esta preciosa e íntima exposición.

Nacida en 1913 e hija de un violinista, Oma (como cariñosamente le llama Beer) fue una apasionada de la música desde su infancia, pero su padre le negó cualquier forma de educación musical. Aún así, con 87 años logró componer su primera canción, que reprodujo  a su nieto a través de una combinación de cantos y dibujos. Beer los transcribió a una partitura y esta bonita historia le sirve de base de esta exposición, una traducción visual de la historia y una experiencia musical inversiva.

A través de objetos que pertenecieron a Oma o que recuerdan sus vivencias, Beer da lugar a una serie de pinturas bidimensionales, casi esculturas, que reflejan su interés por la música.

El resultado es mágico. La exposición se desarrolla en una única pero preciosa sala, en la que todo te hace viajar en el tiempo. La pieza central es un piano que toca la composición escrita por Oma, rodeado por objetos reales que le pertenecieron, junto las pinturas-esculturas de Beer.  Además, dos grandes jarrones de porcelana que fueron de Oma, cuelgan del techo convertidos en esculturas que al acercarte hacen distintos sonidos.

Una experiencia mágica que te hace compartir la especial relación que tuvieron tener entre ellos.

Reserva tus entradas y visítala antes de que termine, o puedes verla en el siguiente video de la mano del artista.

Galería Thaddaeus Ropac, Londres. Hasta el 24 de octubre.

Imágenes: Galería Thaddaeus Ropac